<<Primero, que tiene pecado, y la prueba es que se niegan a darme su adhesión>>.
Aparece claramente <<el mundo>> como un colectivo para designar el círculo dirigente que condenó a Jesús. Su pecado es el pecado del mundo; negarse a reconocer el proyecto creador (1,10 Lect.); es más, oponerse a él e intentar destruirlo en el hombre (1,5). Ese pecado ha llegado a su expresión máxima y definitiva al rechazar a Jesús (15,22 Lect.).
Jesús les había dado la posibilidad de salir de su pecado por la adhesión a él como Mesías (8,24: Si no llegáis a creer que yo soy lo que soy, os llevarán a la muerte vuestros pecados). Ellos, en cambio, se identifican con la opresión y el asesinato (8,44), y lo prueban dándole muerte. Ella marcará la oposición radical y definitiva entre Dios y los sistemas de opresión.
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